La victoria socialista del 14 de marzo de 2004
El ciclo de ocho años de gobierno de la derecha ha concluido en las recientes elecciones generales con una nueva victoria socialista, coincidiendo con el 125 Aniversario de la fundación del Partido, en el contexto de una gran movilización ciudadana.
Las razones para que se instalara en los ciudadanos españoles tan potente deseo de cambio polÃtico se encuentran, de una parte, en las caracterÃsticas de la gestión del gobierno del PP entre 2000 y 2004; de otra, en la restauración de la credibilidad, apuesta por el diálogo a través del ejercicio de una oposición útil, renovación programática, revitalización partidaria y construcción de un nÃtido liderazgo del PSOE desde la celebración del XXXV Congreso.
El PSOE regresa a las responsabilidades de poder en el ámbito nacional con un proyecto conectado de nuevo con la sociedad, dialogante, renovado, ambicioso, sólido y esperanzador, que se alimenta y entronca con el carácter profundamente transformador que caracteriza su evolución y contribución histórica.
Se propone que, ante el avance del mercado, hace falta un avance en el papel del Estado que regule un funcionamiento adecuado del mismo y facilite recursos y posibilidades reales para que todas las personas puedan desarrollar sus capacidades y posibilidades y que todos tengan aseguradas sus necesidades básicas. Un Estado ágil, innovador fuerte y eficaz al servicio de una sociedad fuerte.
Se propone una Renta Básica de CiudadanÃa como ingresos mÃnimos vitales de subsistencia que toda persona o familia necesita para vivir.Se reivindica un nuevo estilo de hacer polÃtica para que ésta vuelva a ocupar su papel al servicio de las personas, en la resolución de sus problemas, en su bienestar, en garantizar el progreso en sociedades libres, justas y cohesionadas.
La consolidación del cambio: el XXXVI Congreso
En los cuatro años transcurridos desde el 35 Congreso, ha triunfado la PolÃtica con mayúsculas, y especialmente un modo de entenderla por parte de José Luis RodrÃguez Zapatero. Su apuesta ha pasado por conectar con el interés y el sentir de los ciudadanos, que manifestaban un profundo hastÃo por la cultura de la imposición y de la falta de diálogo que caracterizaron los ocho años de gobierno del PP. Los ciudadanos, que en su dÃa reprocharon al PSOE sus errores, han sabido valorar su sincero esfuerzo por recuperar su confianza.
Esto no hubiera sido posible sin la aportación decisiva del Secretario General. Sin su determinación para erradicar la crispación, para oÃr y respetar a todos, posiblemente este tiempo tan fructÃfero para los socialistas españoles hubiera tardado más en llegar. Un periodo que puyede convertirse en un nuevo ciclo largo de Goberno, que signifique para España un gran impulso modernizador, que debe sustentarse en cuatro puntos básicos:
- Gobernar para la mayorÃa de los españoles, que constituyen una sociedad fuertemente urbana pero con pervivencia de importantes núcleos rurales, con un nivel medio de rentas y con un significativo desarrollo económico que, sin embargo, no ha logrado atajar algunos problemas especÃficos y muy serios para jóvenes, mujeres e inmigrantes.
- Ser capaces de anticipar los problemas y retos del futuro, fortaleciendo una polÃtica innovadora que contribuya a soltar lastres del pasado a la vez que mejore la posición de España ante la nueva sociedad de la información y el conocimiento.
- Sustentar las polÃticas en los principios y valores progresistas del Partido: igualdad, solidaridad y justicia, que deben traducirse en una apuesta decidida por ampliar los derechos sociales y su efectividad.
- Formular propuestas concebidas para el conjunto de España, porque ningún partido puede permitirse un discurso que aleje al paÃs de la convergencia interna y el reequilibrio territorial.
El 36 Congreso ha puesto un broche de oro al 125 Aniversario del PSOE, consolidando el cambio en profundidad que se efectuó hace cuatro años, cuando los socialistas supieron actuar con responsabilidad, buscando soluciones a los problemas en vez de tratar de endosar sus responsabilidades polÃticas a los ciudadanos.