La Conferencia PolÃtica (julio de 2001)
Las bases establecidas en el 35 Congreso, con un proyecto innovador y un nuevo liderazgo, tienen su culminación los dÃas 20 y 21 de julio en una Conferencia PolÃtica. En la misma, los delegados debaten y aprueban el rearme ideológico y la modernización de la estructura organizativa, como forma de dar respuesta a las nuevas realidades de la sociedad actual. De esta forma, concluida la Conferencia PolÃtica, los socialistas presentamos a la sociedad un nuevo discurso para las nuevas realidades del siglo XXI. Entendiendo que, desde la aplicación práctica y efectiva de los principios tradicionales que defendemos los socialistas: libertad, igualdad y solidaridad, se puede llegar a la solución de los problemas actuales.
Se propone recuperar la polÃtica y sus valores como ética cÃvica al servicio de la colectividad. Un nuevo impulso cÃvico para avanzar hacia una democracia cÃvica, la del ciudadano.Se propone que, ante el avance del mercado, hace falta un avance en el papel del Estado que regule un funcionamiento adecuado del mismo y facilite recursos y posibilidades reales para que todas las personas puedan desarrollar sus capacidades y posibilidades y que todos tengan aseguradas sus necesidades básicas. Un Estado ágil, innovador fuerte y eficaz al servicio de una sociedad fuerte.
Se propone una Renta Básica de CiudadanÃa como ingresos mÃnimos vitales de subsistencia que toda persona o familia necesita para vivir.
Se reivindica un nuevo estilo de hacer polÃtica para que ésta vuelva a ocupar su papel al servicio de las personas, en la resolución de sus problemas, en su bienestar, en garantizar el progreso en sociedades libres, justas y cohesionadas.
Vientos de cambio
La segunda mitad de la pasada legislatura está marcada por una dinámica de cambio; una pulsión que se manifestó inequÃvocamente en los resultados de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2003, en las que por primera vez en una década el PSOE resultaba ser de nuevo el partido más votado a nivel nacional. Su capacidad de diálogo y su disposición para alcanzar acuerdos con otras fuerzas polÃticas fueron determinantes para la recuperación de la mayorÃa en la FEMP, que se refrendó en las elecciones catalanas de noviembre de 2003.
La expectativa de inversión electoral y de cambio polÃtico se fue fortaleciendo en los meses previos a los comi cios generales, se intensificó durante la precampaña y se consolidó durante la campaña, como mostratron en su dÃa algunos estudios de opinión conocidos que avanzaban la existencia de un empate técnico con trayectoria ascendente para el PSOE y descendente para el PP.